Hay muchas formas de descansar pero una de las formas más relajantes de hacerlo es tumbarse al borde de una piscina y disfrutar de la lectura, de una charla o, simplemente, del silencio. En este caso la situación es única ya que se encuentra en pleno centro.

Además de su localización, su singularidad viene dada por su diseño ya que tiene una ventana abierta en una de sus paredes de forma que la luz pasa a través de la piscina y baña con reflexiones el área de recepción, dándole un aire moderno y relajante.